
Casa de muñecas
Restauración de la casita para niños de la familia Guinovart Costa en el barrio del Putxet i el Farró.
ubicación
Barcelona
categoría
Patrimonio
La casita infantil de la familia Guinovart Costa es una construcción singular situada en la calle de la Costa, 81, en un solar municipal del barrio de El Putxet i el Farró de Barcelona. Edificada a mediados de los años 50 para que jugaran los hijos de la familia Guinovart Coma, reproduce en miniatura, a escala infantil, la distribución de una casa unifamiliar. Con el paso del tiempo había quedado en desuso, pero conservaba intactos sus materiales, sus elementos decorativos y todo su carácter.





Las casitas de juego de este tipo representan el juguete idealizado por adultos: un espacio donde los niños pueden experimentar, vivir y jugar libremente. La casita de El Putxet es un ejemplo excepcional: evoca a escala reducida los estilos modernista y novecentista, con fachadas revestidas de cerámica y trencadís y una distribución interior que la convierte en un documento arquitectónico pequeño pero preciso. A pesar de no estar catalogada como bien protegido, la singularidad de sus elementos interiores y decorativos hacía necesario un proceso de restauración riguroso y respetuoso con su materialidad.

El proyecto contó como antecedentes con una valoración cerámica del Museo de Cerámica de Barcelona, un informe técnico del Departamento de Patrimonio Arquitectónico Histórico y Artístico, y un estudio histórico y de conservación elaborado por Proartis Conservació Restauració S.L. Las actuaciones abarcaron tanto los elementos exteriores como los interiores de la edificación, además de la mejora de los espacios paisajísticos del entorno inmediato (pavimento, muretes y accesos). Uno de los objetivos del proyecto era transformar algunos elementos de la casita para que pudiera funcionar como elemento de juego exterior y permitir a los niños y a los vecinos observar los espacios interiores de manera puntual, preservando y protegiendo la globalidad del edificio.
Rehatec trabajó en estrecha colaboración con el equipo de AGP Arquitectes, formado por Mariona Genís Vinyals y Jordi Planelles Salvans, garantizando que cada decisión de obra fuera coherente con los valores patrimoniales del proyecto y con los estudios previos realizados.



El resultado es una restauración que devuelve a la caseta su presencia y su significado. Hoy vuelve a ser un espacio vivo en el corazón del Putxet: accesible, reconocible y preservada para las generaciones futuras. Un ejemplo de cómo la restauración bien ejecutada conecta el pasado con el presente y garantiza la continuidad del patrimonio histórico de la ciudad.



